3 de noviembre de 2008

Eppur... Patricia si muove!

¡Me mudo de residencia a finales de semana! No puedo evitar el recurso al énfasis exclamativo porque os diré que la búsqueda de cobijo carente de inquilino gatuno (sin descuento en el montante del alquiler) ha resultado de lo más trabajosa. Y la he encontrado entre Richmond Park y Kew Gardens, rodeada de verde, y a distancia caminante de la universidad. Un lujo. Esta será por el momento, al menos hasta que regrese a casa como una muñeca de Famosa que haya perdido el camino al portal, mi nueva dirección en el civilizado oeste de Londres:
101 Manor Grove
TW9 4QQ [me encanta vivir en un código que termina en cúcú]

Richmond
Tomad buena nota de ella todos aquellos que habéis inundado mi buzón con prolija correspondencia estos meses pasados, no vaya a ser que el caudal incontenible de vuestras epístolas se pierda con los avatares de la mudanza. O sea, para quien todavía no haya pillado la hipérbole sarcástica: queridos administrativos del banco NatWest, secretarias de la universidad de Roehampton, y muy pamplonica y enfermeril amiga N., únicos seres inasequibles al desaliento que parecéis saber definir el concepto sobre y sello, amén de utilizarlo como es menester... cesad temporalmente vuestros denodados esfuerzos escribaniles hasta que el eficaz servicio de correos de su graciosa majestad se encuentre al corriente de mi redomiciliación.
En fin, como decíamos en el párrafo anterior, por el momento no me atrevo a utilizar un tiempo futuro indefinido para conjugar la duración de mi estancia en estos nuevos aposentos, pero sí puedo adelantaros que tanto la descripción de los mismos como las circunstancias personales de mi recién conocida casera prometen una estancia grata y nada rutinaria. Se trata de una alegre divorciada a quien, por el presente y hasta que la familiaridad del trato me remita a su nombre de pila, apelaré Ms. Alves. Matrona británica concluyendo la cincuentena, aficionada a la jardinería, la historia, la música clásica y los paseos campestres. Cultiva su propio huerto en la parte trasera de la casa, y recibe con frecuencia la visita de sus dos retoños treintañeros a quienes tiene reubicados en independencia por el anchuroso Londres pero todavía unidos a ella por ese poderoso cordón umbilical del matriarcado postmoderno llamado “tupperware”. En la amplia mansión que me acogerá no es la mía la única alcoba que genera ganancias exentas de impuestos, sino que hay otras dos que reciben también exiliados de todo género y condición, comme moi même. Presiento divertidas tardes de tertulia con un inglés, un francés y una española... cada uno contando la feria como la vive.
Por lo demás, y desterrando el trueque de casas al que me veo abocada, los días siguen transcurriendo plácidos a esta orilla del Canal de la Mancha. Las temperaturas han decidido recordarnos drástica y repentinamente que el invierno asoma las orejas y la semana pasada disfrutamos de varios días a bajo cero e incluso de una pequeña capa de nieve en pleno centro de Londres (suceso que no tenía lugar desde hacía 70 años a estas alturas del año, pero habrá quien todavía niegue que el cambio climático existe).
Mi persona notó el vértigo de grados celsius particularmente, puesto que mi ropa de invierno aún descansaba en una maleta en Portsmouth desde principios de septiembre. Si además tenemos en cuenta que la capa de grasa que rodea mi esqueleto es más bien magra, comprenderéis que la rebequina que en las noches de estío asturiano se impone como moda y artículo de primera necesidad, no me sirvió más que de moquero auxiliar estos días pasados. Así que ante la alternativa de cebarme a base de bacon y salchichas hasta aumentar el diámetro de protección lípida aislante bajo mi epidermis o bien acudir a la costa sureña a recoger mi equipaje, esta menda saltó cual gacela al tren, a la oportunidad de abandonar la capital por unas horas, a la alegría de reencontrarse con un miembro de la familia, y a la bendición de una cordial invitación a comida casera.
Mi primo O., gijonés de religión y marino de profesión, se encuentra destinado en Portsmouth un par de años (para aquellos que os preguntéis qué demonios hacía una maleta mía allí). Su casa es, ¿cómo decirlo sin que se me salten las lágrimas?, un oasis de delicias culinarias contrabandeadas desde la madre patria en el que debe ser un maletero fabricado por Mary Poppins puesto que hasta una pata de jamón con su correspondiente soporte para cortar, y una cafetera exprés que ya quisieran tener en el Café Dindurra, han sido vistas por la costa de Pompey... que no se entere el Departamento de Regulación Sanitaria de lo del ibérico, que se lo requisan.
Dejando durante un rato el timón por los fogones, y una vez recuperado de la impresión de oir de mis propios labios que no me gusta la fabada, mi primo preparó una comida que a mí me pareció un festín tras varias semanas hecha al humilde recetario hispano-británico de la que firma estas líneas. Querida tía B., que te llegarán noticias de estos aconteceres por vía Zapico (mami, llama), has de saber que tu hijo es digno heredero del savoir faire culinario y las virtudes como anfitriona de su madre. Comimos fabines pintes con arroz, plato favorito mío conocido en tiempos menos políticamente correctos como "moros y cristianos", cocidas con un choricín de Rioseco que fue ya el culmen de la delicatessen. Y de postre, el Sporting arrasó en el Molinón 3-1 al Numancia... ¿qué más se puede pedir a un domingo, jeje?
Pues eso digo yo, que Hamilton no hubiese ganado el mundial de Formula 1. Pero todo no se puede tener... ¿o sí, Obama? A ver si el descolorido yankee nos quita el disgusto de ver de champion al negrito brit que no se lava con Micolor. Mañana lo sabremos, hoy me contento con despedirme cantando WE CAN.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Patri ten cuidado que ese vocabulario te puede etiquetar como una española racista en la perfida. Aqui nevar no nevará pero llevamos una semanita que pa que te voy a contar de agua, el Nalon va que da gusto y que te voy a decir del Piloña (que gran rio). Aun asi como liquido yo sigo prefiriendo la Mahou. Como sabes el Sporting es una de mis debilidades y pude disfrutar en Riazor de la anterior victoria. tu quedate en Londres que a este paso necesitamos cobijo para ir a ver la UEFA por esas tierras.
Mañana hablaremos del gobierno.

Anónimo dijo...

Me pido lo de la relación entre hacerse vegetariana y dejar de cantar arias para un tema de tesis. de momento se me ocurren varias hipótesis:
1. Que al dejar de comer carne perdiera fuerza y apenas se le oyera un hilillo de voz
2. Que, ingiriendo tanta verdura, la flatulencia le impidiera ser una buena compañera de escenario
3. Que la crisis mística que la llevó a abandonar la carne la condujera también a abandonar la música en sus fórmulas convencionales
4. Que te haya contado una trola descomunal para echar arena sobre su verdadero pasado
5. Pídele que te cante "Don es trato de varón..." en spanglish y saldrás de dudas sobre su doble personalidad
Por cierto,. ¿qué tal rotula la chica? (no vaya a ser que su actual trabajo sea una nueva tapadera de Mortadelo y Filemón...)

Besos muchos. ¡Qué divertida eres!
Beethoventofu

Anónimo dijo...

Oiga, usted cuantos primos tiene en esta isla? A que se dedican verdaderamente? Como entraron? Cuanto piensan quedarse? Esto nos suena a conspiracion total. Investigaremos, asi que andese con ojo que nuestro 007 anda suelto...

Anónimo dijo...

la familia esta en todas partes!!!
y como dijo mi buen amigo Vito:
"pasas tiempo con tu familia? bien,
un hombre no puede considerarse un verdadero hombre si no pasa tiempo con su familia"
pd. la familia se ha propuesto terminar la tarea de Felipe II, poco a poco, y desde adentro, jajaja

Anónimo dijo...

Ahi le has dado, pero no desveles el plan, que el MI5 esta por todas partes (di tu que no sospecharan de un blog como este!). Ya sabia yo que mi tesis doctoral me serviria de algo en el futuro: retomare los planes de los espias jesuitas para derrocar a la reina Isabel (segunda, pero que mas da), jijiji.

Anónimo dijo...

In Boston ha nievado tambien! When are you coming to visit? How are you? How's Raquel? Send my love to all the family

Anónimo dijo...

Perdón que cambie de tema pero YES, WE CAN!!! Momento histórico, chicos... Al menos compensa otros, también históricos, que también compartimos, y que no sentaban tan bien... Yes, yes, yesssssss!!!