Inauguro una sección de sugerencias en la que iré compartiendo con vosotros algunos de mis sitios favoritos de Londres y alrededores. Vaya por delante que se trata de lugares donde uno no tiene porqué sentirse como un extra de una viñeta de ¿Donde esta Wally?, circunstancia que altera los nervios de quien redacta estas lineas. Aparecerán por aquí rincones alejados de los circuitos turísticos tradicionales a los que yo les encuentro un encanto particular, así como actividades o eventos que permitan disfrutar de un viaje por estos lares desde un punto de vista distinto. ¡Espero que os gusten tanto como a mi!
Royal Hospital Chelsea
No se trata de un hospital al uso, sino más bien de un desguace (lo digo con carino, pobritinos) a donde envían a los oficiales con una meritoria hoja de servicios en defensa de la cacareada Britannia. La visita es gratuita, y hay un museo donde se cuenta la historia del hospital y los guías son los propios in-pensioners vestidos con sus uniformes de gala y agasajándote con renqueantes historias que merece la pena escuchar. Alli aprenderéis, por ejemplo, que duermen en reproducciones de los camarotes de los barcos de la armada, pequeños cubículos de madera con lo básico y un espacio tan reducido que han de colgar sus ropas fuera... No tengáis miedo a entrar en el edificio frente al museo, aunque parezca privado, en especial hacia la iglesia y el refectorio (todavía en uso d
iario), y paraos a disfrutar del magnífico patio donde se erige la estatua del fundador del hospital, Charles II. Por cierto, si vuestro recorrido por las instalaciones coincide con la hora del sermón dominical, os encontraréis ni más ni menos que con la Dama de Hierro, la mismisima Margaret estoy-como-una-cataplasma Thatcher, vecina del barrio de Chelsea y devota parroquiana.Como llegar: Metro Sloane Square (District & Circle Lines). Diez minutos a pie, bajando por Lower Sloane Street y luego girando a la derecha hacia Royal Hospital Road.