27 de abril de 2009

Arsa, quillos...


A ver si adivináis dónde estoy. Más grande la pista visual no os la puedo poner. Os daré una auditiva: Dale a tu cuerpo alegría, Macarena, que tu cuerpo es pa darle alegría y cosa buena...


Que no, que no estoy en un hotel de jubilados en Benidorm esperando a que me saquen a bailar. Que estoy a la verita misma del Guadalquivir, en la legendaria Hispalis, recién llegadita como quien dice y dispuesta a ser alumbrada por su famosa feria y por tantos Cayetanos como haga falta. Me transmuto desde ya en una auténtica Zarzamora, la morena de cuantas coplas quieran, en cigarrera de Merimée, y hasta en la "farsa monea" si es requisito para convertirme en Sevillana de adopción y Trianera de profesión.


De perdidos al río (Guadalquivir), y ya que he venido a parar a donde jure mil y una veces que no vendría ni atada iniciaré un proceso de inmersión total. Para la terapia de esta semana me he puesto como deberes dominar la fonética de la alocución indígena "viva er Beti manque pierda", a la par que fortalecer los músculos de mis pantorrillas para poder barrer con tronío la cola de mi bata de ídem en una caseta del Real. Más no se me puede pedir, que soy una párvula en esto del hispalismo.


Se preguntarán un buen puñado de mis lectores qué demonios hago aquí, si la postrer vez que di noticias de mi paradero lo hice desde las orillas del Támesis. Fácil y rápido: he sido contratada por la BBC (de aquí en adelante: la bibisí mi arma), concretamente por Red Bee Media que es la empresa de la corporación que se dedica a servicios audiovisuales varios -entre ellos doblaje, subtitulación, accesibilidad- para trabajar en una empresa española que han absorbido hace un par de meses. Vamos, que soy de los grumetes (medio) ingleses que desembarcan con la capitanía británica que se pone al mando de la nave. Bajel pirata en el que me he subido... pero de esto ya os daré detalles en próximas crónicas.


Sólo quería que supieseis todos de mi paradero, y aprovecho la ocasión para advertir que pienso seguir rellenando escabrosas páginas de la historia literaria a través de este blog. Tendréis pronto más noticias mías, bajo un novedoso título ya que un nuevo y reluciente cielo azul me cubre.


Ozú, que me se orvidaba invitarle a uhtede a vizitarme cuando quieran. A ver zi no me hasen como con Londre, hente, que musho desí y endeluego naide s'aparesió. Güeno, zolo un par de presona humana... Olé.


17 de abril de 2009

Cerrado por vacaciones

Se acabó lo bueno: la que suscribe ya no engrosa las listas de ninguna institución académica que la acoja bajo sus tutelantes alas y la deje fantasear con la idea de una juventud eterna... Fin de curso. Exámenes. Trabajos. Despedidas. Mil planes. Y, por fortuna, también vacaciones.
He creído conveniente despedirme de mi querida Inglaterra como es debido, así que llevo diez días deambulando despreocupada por sus bonitos parajes, muy bien acompañada en mis varios viajes. Crucé con M. el pequeño charco que separa Portsmouth de la isla de Wight, recorriéndola en un par de días (la foto que acompaña el texto es sólo una muestra de lo maravillosos que son sus paisajes). Y me sumergí tras la idílica calma isleña en el bullicioso Londres con M., T., y R., donde pasamos cinco días muy paseantes, mientras yo me despedía secretamente emocionada de mis rincones favoritos de la ciudad.
Escribo estas líneas a bordo de uno de los autocares de la flota de mi más acérrimo enemigo, el odiado Cosmen, dueño y señor de Alsa con sus inefables servicios dignos de república bananera. Mas hoy debo cantarle al menos una alabanza, ya que ha instalado un estupendo sistema wifi que me entretiene de lo lindo las cinco horas que separan la capital del reino de la orilla del Cantábrico a la altura de la playa de San Lorenzo.
Os preguntaréis porqué viajo desde Madrid en lugar de directa a Asturias... ¡secreto! Vengo de otro lejano punto de la geografía patria, origen de mi viaje de hoy y posible destino profesional. Pero esto se desvelará próximamente, y si todo sale bien habré de cambiar el título de mi blog, pues no serán las aguas del Támesis las que me refresquen las ideas sino las de otro río famoso ya desde tiempos inmemoriales... y hasta aquí puedo leer, jiji.
Gracias por leerme todo el curso, y por sufragar mi educación con las pesetillas que he sacado vendiendo a un pirata informático vuestras contraseñas y números de tarjeta de crédito cada vez que os conectabais a este blog. Ah, ¿que no os había comentado nada?
Tiene una de cada despiste con tanto trajín... 

1 de abril de 2009

A las barricadas

Hoy he ido a mi primera manifa antiglobalización... ¡Chispas! Precisamente el día que concluye mi vida estudiantil, pues acabo de tener mi último examen. Curiosa coincidencia. Ha sido la guinda sesentayochista con la que adornar el pastel de mi vuelta a las aulas... y a las barricadas. Por desgracia, me quedé sin experimentar el gusto de hacer añicos una de las ventanas del Bank of England con un adoquín proporcionado para la ocasión por el ilustre ayuntamiento de Londres. Pero sí que podré contar a los nietos de mis amigos que yo corrí delante de los bobis, tarea relativamente fácil pues les resulta enojoso perseguir a la plebe revolucionada con esos cascos oviformes oprimiéndoles las ideas y a 20 primaverales grados tostándoles el cerebelo (si se diera el caso de que lo hubiera, que está por demostrar).
Comprobaréis por las fotos que adjunto el ambientazo que había. Si lo ve Rouco palidece de envidia: cómo se moviliza la gente sin falta de sermones, autobuses parroquiales y bocata gratis. Claro que no le gustaría codearse con semejante chusma, muchos de ellos seguramente protestantes, y desde luego todos protestones.
Eso sí, transcurrió todo en un orden digno de la Britannia cuyo imperio dominó un día el mundo. La anarquía inglesa, qué duda cabe, está mucho más organizada que el resto de democracias europeas, y poco más nos faltó que pedir número a la salida del metro para saber dónde colocarnos, y cuándo y qué nos tocaba vociferar a cada cual. Todo muy festivo y civilizado.
No sabía yo que ser anarquista era tan divertido. Estas cosas se avisan cuando una todavía no tiene formada su opinión política (o sea, sobre los 25 años). Que me lo hubiesen dicho antes, caramba, y me ahorraba tener que compensar al karma universal por haber votado al PP en más ocasiones de las confesables. Una siempre había creído que eso del anarquismo no existía nada más que en un reducto de la antigua cafeta del Campus de Humanidades del Milán (Universidad de Oviedo), y que consistía en llevar camisetas negras, pelo sucio, pantalones de pitillo, y en fumar porros a todas horas... Pero ya veo que no, que es algo más, y que en pleno siglo XXI y en la capital ideológica del mundo -sigo creyendo que Londres lo es- ha sacado a la calle a más de un millón de personas, incluído un grupo de Hare Krishnas que me amenizaron el recorrido con sus campanillas (mamá, cómprame un par de metros de tela naranja en Novedades Eloína, que me largo a ganarme la vida cantando en los aeropuertos).

Lo que os digo: la anarquía es un muy inteligente modo de ir por la vida, no hay mejor sistema anti-sistema. Así pues, a partir de hoy olvidaos de Patricia, ha nacido la Patrionaria. Aviso a paseantes: estoy ensayando mi puntería con un tirachinas a ver si consigo cargarme el reloj de Cajastur desde la azotea del Hospital Central... Me explico por si la ignorancia histórica imperase entre mis lectores, es por aquello de superar a mi antecesora, que se cargó la bola de la catedral (cuenta la leyenda conspirativa judeomasónica) de un certero tiro desde el Naranco.

PD- Inicio una colecta para la creación y subvención de mi propio sindicato libertario, cuyo fin es patrocinar mis viajes por el mundo predicando las bondades de mi nueva ideología política. ¿Qué? ¿Que no cuela? Qué cinismo me rodea...