Últimamente estoy fascinada con las historias personales que me encuentro en mi camino y hace días que quería dejar constancia en este confesionario de lo que me sorprende la gente que pulula por este curioso mundo. Cierto es que debería de estar curada de espanto, que algo de mundología guardaré en mis alforjas tras mis humildes trotes cruzando meridianos y paralelos (no tantos como la zorra que presenta el Lonely Planet, dicho sea de paso), y que cuando una sale del terruño que la vio nacer, tan céltico aquello encerrado entre montañas, se encuentra paisajes y paisanajes de lo más dispar. Sin embargo, y en mis circunstancias actuales, yo no dejo de sorprenderme con el microcosmos de mis compis de peripecias propedéuticas. De lo que se entera una prestando un poco de atención, y eso que no es portera de nacimiento...
Resúltase que la directora de nuestro curso, antes que traductora fue... Sonsoles Espinosa. No la esposa de ZP en su misma mismidad sino, de profesión, soprano. Abandonó las arias según ella al hacerse vegetariana, perla que soltó sin añadir nada más, así que estoy elaborando una teoría del eslabón perdido entre Violeta Valery y un chuletón a la parrilla. Efectivamente, de momento mis investigaciones no arrojan resultados con pinta de exitosos.
Descubrí también esta semana que mi entrenador en el noble deporte de la subtitulación fílmica periambula por la otra acera, elección que me parece estupendamente acertada y más en un griego (y no voy ahondar en la facilidad del chiste por no insultar la inteligencia propia y ajena), pero que conste que me pilló por sorpresa... ¡a mí!... que hace años decidí que todo el mundo es gay hasta que se demuestre lo contrario. Creedme, se lleva una menos sorpresas que tomándose la vida (sexual) de los demás en viceversa.
Como culmen de una semana tan fructífera en material para una fotonovela, este sábado pasado fuimos unos cuantos alumnos del máster a ver una obra de teatro al Barbican. Tras el solaz cultural de nuestras aplicadas almas de estudiantes, decidimos estrechar los aún frágiles lazos de nuestra incipiente camaradería allegándonos al típico pub de añeja atmósfera, con sus sofás de piel gastada, su moqueta plagada de arcanas manchas, sus taburetes tapizados con las cortinas que tiró Barbara Cartland y sus precios pre-crisis económica (o eso considero yo £4 por una copa de vino perronero medido al milímetro). Misterios de la ingesta de alcohol, la gente que en clase te da gruñendo los buenos días pasa repentinamente a querer confesarte sus más recónditos anhelos vitales. Y una, que es una gran “escuchante”, aprendió mucho en aquel distendido ambiente... Por ejemplo, que la alumna que se presentó el primer día como brasileña habla perfectamente japonés, pues se educó entre ambos países, no conseguí averiguar porqué (NOTA: se ofrece recompensa a quien consiga encontrar la relación entre bailar la samba y ser samurai). Que la chica griega mencionó como quien no quiere la cosa que su marido estaba en el Sáhara corriendo un maratón (NOTA: se ofrece una suculenta segunda recompensa a quien le encuentre la intríngulis a ser tan memo de pasar por el agobio de correr un maratón con el agravante de hacerlo en pleno desierto). Que el novio de una de las francesas, que vino de acompañante, creció en una granja en África, que no era la de Karen Blixen pero casi, y hasta los veinte años no había estado nunca en una ciudad, solamente en la sabana mirando los ñus pasar (NOTA: me ofrezco ser ángel de la guarda para toda la eternidad de quien me haga el hara-kiri sin dolor).
¡Y pensar que me parecía que la hippy postmodernista de alegre pedalear era lo más exótico de la clase! Llegado el turno de ser interrogada informalmente por mi contexto personal no pude evitar aferrarme a una socorrida evasión humorística:
- “Esto, pues yo tengo un primo segundo por parte de madre que hizo la mili en Albacete”...
Ni que decir tiene que nadie, ni siquiera los españoles (y menos el de Albacete, bocazas de mí), pareció pillar la gracia, así que opté por hundirme en el sofá del pub deseando desaparecer como una moneda perdida por entre los asientos. Prometí en ese instante no caer en la tentación de casarme con nadie a no ser que haya nacido más allá de Mieres del Camino y tenga como pasatiempo favorito superar los récords aventureros de Álvaro de Marichalar, como mínimo. Entendedlo los afectados, lo hago por el futuro de mi descendencia, que no se sientan marginados si algún día salen a conocer mundo.
Y es que, como Carrie*, una no puede evitar preguntarse... ¿seré la única en esta ciudad con una familia normal y un pasado aburrido?
* Dícese de Carrie Bradshaw, protagonista de esa biblia televisiva de la mujer cosmopolita contemporánea titulada Sex & the City… por si los neófitos.
Resúltase que la directora de nuestro curso, antes que traductora fue... Sonsoles Espinosa. No la esposa de ZP en su misma mismidad sino, de profesión, soprano. Abandonó las arias según ella al hacerse vegetariana, perla que soltó sin añadir nada más, así que estoy elaborando una teoría del eslabón perdido entre Violeta Valery y un chuletón a la parrilla. Efectivamente, de momento mis investigaciones no arrojan resultados con pinta de exitosos.
Descubrí también esta semana que mi entrenador en el noble deporte de la subtitulación fílmica periambula por la otra acera, elección que me parece estupendamente acertada y más en un griego (y no voy ahondar en la facilidad del chiste por no insultar la inteligencia propia y ajena), pero que conste que me pilló por sorpresa... ¡a mí!... que hace años decidí que todo el mundo es gay hasta que se demuestre lo contrario. Creedme, se lleva una menos sorpresas que tomándose la vida (sexual) de los demás en viceversa.
Como culmen de una semana tan fructífera en material para una fotonovela, este sábado pasado fuimos unos cuantos alumnos del máster a ver una obra de teatro al Barbican. Tras el solaz cultural de nuestras aplicadas almas de estudiantes, decidimos estrechar los aún frágiles lazos de nuestra incipiente camaradería allegándonos al típico pub de añeja atmósfera, con sus sofás de piel gastada, su moqueta plagada de arcanas manchas, sus taburetes tapizados con las cortinas que tiró Barbara Cartland y sus precios pre-crisis económica (o eso considero yo £4 por una copa de vino perronero medido al milímetro). Misterios de la ingesta de alcohol, la gente que en clase te da gruñendo los buenos días pasa repentinamente a querer confesarte sus más recónditos anhelos vitales. Y una, que es una gran “escuchante”, aprendió mucho en aquel distendido ambiente... Por ejemplo, que la alumna que se presentó el primer día como brasileña habla perfectamente japonés, pues se educó entre ambos países, no conseguí averiguar porqué (NOTA: se ofrece recompensa a quien consiga encontrar la relación entre bailar la samba y ser samurai). Que la chica griega mencionó como quien no quiere la cosa que su marido estaba en el Sáhara corriendo un maratón (NOTA: se ofrece una suculenta segunda recompensa a quien le encuentre la intríngulis a ser tan memo de pasar por el agobio de correr un maratón con el agravante de hacerlo en pleno desierto). Que el novio de una de las francesas, que vino de acompañante, creció en una granja en África, que no era la de Karen Blixen pero casi, y hasta los veinte años no había estado nunca en una ciudad, solamente en la sabana mirando los ñus pasar (NOTA: me ofrezco ser ángel de la guarda para toda la eternidad de quien me haga el hara-kiri sin dolor).
¡Y pensar que me parecía que la hippy postmodernista de alegre pedalear era lo más exótico de la clase! Llegado el turno de ser interrogada informalmente por mi contexto personal no pude evitar aferrarme a una socorrida evasión humorística:
- “Esto, pues yo tengo un primo segundo por parte de madre que hizo la mili en Albacete”...
Ni que decir tiene que nadie, ni siquiera los españoles (y menos el de Albacete, bocazas de mí), pareció pillar la gracia, así que opté por hundirme en el sofá del pub deseando desaparecer como una moneda perdida por entre los asientos. Prometí en ese instante no caer en la tentación de casarme con nadie a no ser que haya nacido más allá de Mieres del Camino y tenga como pasatiempo favorito superar los récords aventureros de Álvaro de Marichalar, como mínimo. Entendedlo los afectados, lo hago por el futuro de mi descendencia, que no se sientan marginados si algún día salen a conocer mundo.
Y es que, como Carrie*, una no puede evitar preguntarse... ¿seré la única en esta ciudad con una familia normal y un pasado aburrido?
* Dícese de Carrie Bradshaw, protagonista de esa biblia televisiva de la mujer cosmopolita contemporánea titulada Sex & the City… por si los neófitos.
31 comentarios:
me he sentido personalmente ofendida por este articulo tuyo, yo siempre nos he creido rara avis, aunque si para ello hay que tener un novio japones, pues va a ser que no.....
firma una de las comadres coyanas, y aparezco como anonimo porque este estupido ordenador no me deja poner nombre, grrrrrrrr
Eso de pasado aburrido creo que podríamos dejarlo, eres la mayor aventurera que conozco.
pero tu no eres de letras? deja el microscopio en paz!!!!
marie curie
Carta desde el zoologico: querida rara avis, le comento una curiosidad de la que aqui querriamos obtener respuesta antes de remitirle una oferta de alojamiento. Existen dos tipos de rara avis, la rara rara de la familia "avis originalis", y la rara rarisima de la familia "avis excentriquis tirando a anormalis"... En cual de estas dos categorias circunscribiria usted a las comadres coyanas?
¿Qué quiere decir eso de "coyanas"? Patri, es alguna sociedad secreta que has fundado, que te conozco. ¿Cuándo nos invitas a las demás?
Firma: una ignorante
Pd- a mí tampoco me deja el ordenador poner un nombre como antes... ¿qué hay que hacer?
anonimo zoo-logico,las comadres coyanas huimos de las etiquetas. para poder clasificarnos todavia le queda mucho camino por recorrer.
mientras tanto, tenemos mejores nidos donde posarnos que en su establecimiento.
firma:las alegres comadres coyanas
hay alguna de coyanos?
Si la hubiese dudo que aceptasen a alguien que dice ser "un coyano" ignorando que lo correcto sería decir UN COYÁN... así que dése el "coyano" expulsado de la asociación antes de que esta sea creada, jijiji.
Vale con que le deis varias veces a la casilla de URL con la barra espaciadora. Así el nombre que escribáis encima podrá aparecer. Es un problema del programa no de los ordenadores (que nadie tire el suyo para comprar un MacBook con la excusa).
¡Un hombre en nuestro club! Que me borro, ¿eh? No se puede estropear la perfección... no hay más que ver la foto, que bien salimos
Señorita Carrie: ¿cómo es que nunca me has presentado a tus amigas? "Coyanas" quiere decir de Sobrescobio, hasta ahí llego yo aunque sea de Xixón! Ahora ya más no me preguntéis, porque si es una sociedad secreta de la autora la tiene muy escondida y nos deja a los solteros sin oportunidad de recibir más calabazas pa la colección...
Pero ¿existen los solteros?
Primera noticia!!! Un rayo de esperanza ilumnia esta mi monótona vida...
Patri, yo creo que tendrías que convertir este blog en una página de contactos, imagínate cualquiera que fuera la combinación entre los participantes emparejados irías a la boda FIJO
alguien me ha llamado?
Algunas notas aclaratorias: esa especie desconocida claramente en peligro de extincion clasificada etimologicamente como "solteris decentis" existir existe, como Teruel, pero... quien ha estado en Teruel, eh? Pues eso. La que haya visto uno, aunque sea de lejos, que mande las coordenadas de localizacion, jeje.
En cuanto a lo del negociete que podria montar con los contactos, no se, no se, lo que me da miedo es precisamente que me inviten a la boda!!! Que luego tengo que invertir en modelito y regalo todas mis ganancias, y con los tiempos que corren...
Que conste que no son cuatro como se observa en esa foto, sino seis de numero y por tradicion antiquisima. Faltaba una que si estuvo presente en San Gines (patron de nuestro pueblin y fiesta singular y de guardar y bailar donde las haya) pero no para el posado, y otra que a punto de ser mami no estaba para fiestas, jeje. La primera de florido nombre y politicas ocupaciones, la segunda llamada como aquella de Merimee que acabo desgraciada en una opera.
Quien es Elena Francis????
Jijijiji...
Los solteros más apreciados y de buen ver se encuentran más bien para el oriente.
El soltero mas apreciado por las comadres, que yo sepa, se encuentra lejos del oriente, mas bien en las agrestes alturas de Redes. Responde al sobrenombre de "Napi" desde tiempos inmemoriales...
querida puri, estas de psiquiatrico!!!
no esta soltero!!! es tu marido!!!
veis como hacia falta mi presencia en este blog?
ps. querido ignoranto, soy una leyenda de la radio española, aunque ahora he de prodigarme en otros medios.
Claro que los mejores solteros estan para el Oriente... para el lejano oriente!!! Los mis amigos, Gaspar, Baltasar, y yo.
Tamos en edad fertil todavia, comadres, aprovechad!
Queridos Melchor, Gaspar y Baltasar:
O sea, que todos estos años que llevo pidiéndoos con vehemencia un novio, hacíais oídos sordos porque no podías regalaros a vosotros mismos??? Ahora lo entiendo!
Aunque claro, eso de andar por el mundo con una túnica más florida que el pijama de Rappel es un poco antierótico, así no me extraña que estéis solteros... un poco de gusto y de glamour, copiad de la autora!!
Bueno, lo dicho, los solteros (de menos de 2000 años) que se manifiesten!
comadres!!! a mi!!!!
no hagais caso a esos vejestorios!!!
pero si no existen!!! que son los padres!!!
Si yo os contara...
Os quejareis vosotras, comadres coyanas, pero multiplicad 2008 por 365 y os saldra el numero de dias que llevo yo sin "conocer" varon... ni baron, dicho sea de paso... quien me mandaria a mi meterme en berenjenales y en portales. Yo si que arme el belen!!!
Creo que no hace falta ni razonar quién es el peor parado del belén!
¿Se da cuenta la autora que su blog se despendola y va por libre?
Quiero decir que ella, haciendo gala de su creatividad y su verborrea, propone ciertos temas de conversación (muy amenos y adecuados al contexto londinense) y luego desde los rincones más recónditos del mundo los participantes simplemente salen por peteneras.... que viva la democracia y la libertad de expresión!!!
Solo era un apunte...
Me doy cuenta de su apunte, si, y la verdad me congratulo... si que es verdad que parece que nadie me hace caso porque cada loco suelta aqui sus temas... de ahi que la aparicion de la doctora Francis nos sea tan util, jeje.
Ademas, esta una acostumbrada a predicar en desierto, asi que que le pase por escrito no la sorprende mucho!
como me habeis llamado, aqui estoy.
discrepo totalmente. me parece que aqui no se propone ningun tema para que hagamos sesudas reflexiones. esto se parece mas a aquel juego infantil de yo le digo una frase al oido al compañero de al lado y a ver como le llega al ultimo. y me parece que es genial!!!
IDEM
Bueno lo que dio de si lo de las madres coyanas y yo (la más joven y lozana de las comadres) sin enterarme!!!
Por alusiones...
Mis trajes no son horteras, al menos si los comparáis con los de Falete
Y otra cosa, mi me gustaría saber si la autora ya ha llegado a poder practicar las posturas de yoga que se ven en las fotos.
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