22 de octubre de 2008

Donde éramos pocos...

... llega el circo a la ciudad. No, no es un recurso hiperbólico al que haya tenido que acudir para haceros partícipes, por ejemplo, de que Paris Hilton lleva unas semanas en Londres y por ende asomando constantemente en los tabloides, con su careto de sonrisa indescifrable y sus comentarios de alto valor intelectual amenizándonos los viajes en metro. La chiquilla está grabando un programa cuyo principal patrocinador debe de ser Mayoral o Donetes, puesto que el intríngulis del mismo consiste en que la heredera de la cadena Hilton encuentre en esta ciudad a su mejor amigo o amiga. Os lo cuento por si os interesa mudaros acá y haceros los encontradizos con el cerebro rubio con patas, que puede ser una solución a la crisis económica universal como otra cualquiera.
Tampoco esta entrada circense tiene nada de metafórico en relación al divorcio de Madge (eso es Madonna según la llaman aquí) y Guy, asunto del que ya nos sabemos hasta lo que declaró un día al Daily Mirror el primo segundo del maestro encerador que le prepara las velas customizadas para la cábala a la artista pop anteriormente conocida como la ambición rubia. Esto os lo cuento, abogados del mundo con conocimientos de idiomas que me leáis, porque también puede ser una vía de escape a la decadencia financiera que asola nuestro planeta como otra cualquiera.
Lo cierto, queridos lectores y sin embargo todavía amigos (y algún pariente que negará su apellido tres y más veces), es que el circo simplemente se ha instalado en la ciudad. Y no un circo ordinario y vulgar de fiesta de pueblo, no, no. El circo estatal chino ni más ni menos. Con su enorme carpa china, sus docenas de carromatos chinos, sus miles de lucecitas chinas, su música ensordecera china, sus animales de toda especie incluída la china, y sus cientos de circenses chinos... Y a mí me ha tocado la ídem porque -con lo grande que es esta ciudad, Confucio mío- se ha tenido que aposentar en el maldito césped del parque frente a mi casa. Huelga decir que aquí no hay quien viva. Vamos, hasta Tosca se ha puesto en huelga de hambre y no se come sus Whiskas hasta que se vayan los malditos hijos de la Gran Muralla... eh, eh, no me miréis así que lo ha dicho ella, yo no. Esta es la imagen en tecnicolor de la tortura china:

Personalmente, está pasándome una corriente filosófica por las venas que me dice que cuando una no puede con el enemigo lo más sabio es unirse a él. ¿Por qué no? No sería la primera en dejarlo todo por el circo: ahí tenéis a Bárbara Rey y a Estefanía de Mónaco. O a la Princesa Letizia. Además, ya que no encuentro casa, trocaría mi vacío habitacional por un carromato último modelo chino con wok incorporado, que ya me diréis si no es una mejora sustancial. Para mayor elevación espiritual mía, iniciaría una vida nómada, sin ataduras ni compromisos más allá de los propiamente circenses, y recorrería mundo tal y como mi alma viajera anhela.
No os sorprenderá, pues, que os confiese haber ido a dejar mi currículo a la puerta del circo. Todo un problema, porque los circos puerta, lo que se dice puerta, no tienen. Y mucho menos timbre. Tampoco conserje, o si lo tenía era un chino y a ver cómo lo distingo yo de los demás. Así que no me quedó más remedio que pasarlo por debajo de la carpa y confiar en que no lo recicle la mujer china barbuda (pobre, qué dos cruces le cayeron) para redactar su dimisión puesto que descubrió en un paseo por el Soho una clínica de depilación láser con un programa gratuito de afeitado facial para inmigrantes de países excomunistas arrepentidos -los inmigrantes, no los países.
¿Sabéis lo peor? Que mientras regresaba a casa trotando feliz por el campo pensando en mi futuro artístico, se instaló un nubarrón de malos presentimientos en mi cabeza: ¿y si me rechazan? ¿Y si, cruel avatar, no sirvo ni para el circo (chino)?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

en un bosque...
que gran pueblo, una cultura milenaria. seguro que el circo se parece mas al circo del sol que al de angel cristo

Anónimo dijo...

Lo tuyo con los "chinorris" como tu dices es mucho: te persiguen! Vas a tener que pedir una beca en HongKong y quitarte el trauma a lo burro, jeje.

Anónimo dijo...

Tia, yo me parto contigo... estas como una cabra! No me sorprenderia que hubises dejado el CV de verdad en el circo (si no fuera porque es chino y tu no te mezclas con ellos ni loca). Cuentanos mas cosas, plis!
Firma: Chinchampu

Anónimo dijo...

Patty, si no te aceptan los chinos puedes venir a mi circo, que estas a la "altura", jejeje. Me alegra verte asi de contenta por Londres, peque, sigue escribiendonos estas historias, eh? Besos
TORREBRUNO

Anónimo dijo...

Bueno, que oh, nos sacas de dudas? Te cogieron en el circo o no? Vas a ser saltimbanqui profesional?