Érase una vez un imbécil integral al que se le ocurrió acuñar esta linda frasecita: "La lluvia en Sevilla es pura maravilla". ¡Y una mierda! Se nota que al cursi en cuestión no le tocó pasar una temporadita como estas últimas semanas en la capital del Guadalquivir, ese río que no se sabe si atraviesa la ciudad o cae en todo su caudal sobre ella...
Tiene una que ponerse bíblica para acertar a describir su húmeda existencia en lo postrer. A ver qué tal me sale: Y fueron rotas todas las fuentes, y las cataratas del cielo se abrieron, y hubo lluvia sobre los hispalenses durante 40 días y 40 noches... Vale, igual he exagerado un poquito en la cifra (tó se pega y ya se sabe que los nativos de por acá tienen cierta tendencia a contar de diez en diez en vez de uno en uno), pero no en el calibre. Lo que yo he vivido ha sido un remake del Diluvio Universal, a mí no me convence nadie de lo contrario. Y ahora yo me pregunto: ¿quiénes han pecado tanto para que se nos castigue así? Y sobre todo, capullos, ¿por qué no me habéis avisado para unirme a la agnóstica y desenfrenada herejía?
Tiene una que ponerse bíblica para acertar a describir su húmeda existencia en lo postrer. A ver qué tal me sale: Y fueron rotas todas las fuentes, y las cataratas del cielo se abrieron, y hubo lluvia sobre los hispalenses durante 40 días y 40 noches... Vale, igual he exagerado un poquito en la cifra (tó se pega y ya se sabe que los nativos de por acá tienen cierta tendencia a contar de diez en diez en vez de uno en uno), pero no en el calibre. Lo que yo he vivido ha sido un remake del Diluvio Universal, a mí no me convence nadie de lo contrario. Y ahora yo me pregunto: ¿quiénes han pecado tanto para que se nos castigue así? Y sobre todo, capullos, ¿por qué no me habéis avisado para unirme a la agnóstica y desenfrenada herejía?
Por vuestra culpa me ha salido un sarpullido en la palma de la mano de tanto llevar el paraguas pegado, y que esto lo tenga que decir una asturiana manda bemoles... Además, lo del paragüeto como adminículo con el que los aborígenes de esta villa están poco familiarizados tiene su miga, y más en plenas rebajas. Calles estrechas más gentes que han crecido en la ignorancia del orbayu y los chaparrones norteños y que parecen desconocer la manejabilidad arriba-abajo-a-un-lado-al-otro del complemento en cuestión, igual a mi ojo izquiedo colgando del perímetro inmenso de la sombrilla anti-lluvia con la que me dejó tuerta una señora de mediana edad y similar inteligencia, que aún así tuvo a bien decirme: "Mira por donde vá, mi arma, que me vá a desgraciá er paragua nuevo... si é que ehta juventú ya no tiene educasió" [discúlpenme los que dominan el acento por mi transcripción fonética, pero había que darle colorido al relato].
En fin, al menos he encontrado la excusa perfecta para proseguir con mi sevillización, como parte del experimento antropológico en que estoy inmersa aprovechando mi estancia en estos lares. Hora iba siendo de que incorporase los lunares de colores a mi vestimenta y no sabía por dónde empezar (excepción hecha de un par de bragas que parecen sacadas de un retal de la camisa de Camarón). Ni corta ni perezosa adquirí unas modernas katiuskas rojas con lunares blancos, ea, y con ellas pude vadear durante días los canales en que se habían convertido las calles del centro. Pues sí, pues sí, gracias a una excelente idea de la corporación municipal (a saber, no dedicar ni un miserable euro a contar con un sistema de alcantarillado y desagüe decente) esto era como Venecia pero sin gondoleros que te cantasen el "Oh, sole mío" mientras te transportaban a la vera de la Giralda.
Y lo máximo de lo replús llegó cuando las temperaturas cayeron al borde de los 0 grados (o sea, ni frío ni calor). A pesar de los meses transcurridos desde que aterricé acá, una se resiste todavía a desenchufar el chip cantábrico que le dice que es im-po-si-ble que en Sevilla se pase frío. Y claro, algo oscuramente subconsciente le impide a esa misma una encender la calefacción, acumular mantas sobre la cama, o comprarse un pijamita de franela de cuadros de leñador (sí, de esos que venden en la sección anti-libido de Women's Secret). Total, que la idiota de la una en cuestión se ha quedado como un maldito pingüino días y días aguantando el frío siberiano... digo sevillano. Hasta que otro de los iconos que me inspiran para obtener la doble nacionalidad asturandaluza (el primero sigue siendo, y siempre será, mi querida Duquesa de Alba, que a nadie le entren dudas) cantó un día en la radio aquello del marinero de luces y, con éstas mismas, me iluminó hacia el modelo perfecto para estar en casa a la intemperie y calentita. Y además arreglá pero informal: un chándal de terciopelo fucsia. Embutida en él termino de escribir estas líneas, imagen con la que os dejo para que torturéis la imaginación.
¡Hasta la primavera, que espero llegue a principios de febrero!
Pd- Always look at the bright side of life: la lluvia ha anegado las ganas cantarinas de mi amigo el gitano, y hace dos semanas que no sufro sus armoniosos trinos. Claro que también le impide a la sorda como una tapia de mi vecina ir a misa a la Encarnación, y estoy poseída por el espíritu de Rouco Varela cuya voz atravesó esta mañana las paredes de mi habitación. Menudo despertar: tuve que contraatacar poniendo a Marilyn Manson a todo volumen.
12 comentarios:
Que arte tienes Patricia. Como sevillano me veo reflejado en muchos de tus comentarios. Ojala puediera yo escribir "asin" jeje. ¡¡SALUDOS!!
pudiera... pudiera... ayyyy estos deos que me ha dado Dios. :D
Querida Pat, leo tu blog con aún más interés que antes, sabiendo que mi nuevo actor favorito, Ciarán Hinds (aka Gaius Julius Caesar en "Rome"), va a recalar por tierras giraldenses a rodar una peli, "Midday Sun". POR DIOS Y POR LA VIRGEN DE COVADONGA, si alguien se entera de algún detalle de la agenda de este hombre en Sevilla, QUE ME LO DIGA!!!
¡Gracias, Joni! Me alegra que te veas reflejado y no ofendido... que digo lo que digo con todo el cariño pa mi tierra de adopción, jeje.
Estimada señorita Pérez:
le mantendré informada de las andanzas sevillanas de mi (futuro) marido que le pienso birlar a usted, no le quepa duda, jaja.
Oye: aprovecharéis que viene Ciaran para estar aquí de visita, no? Muchos besos a Palma
Patri, eres genial. Al igual que Joni, Sevillana, pero igualmente doy fe de que nada de lo que has contado con tanto arte es falso. Así somos por aquí por el sur, rudos, pero acogedores, ¿no? Y como todo en la vida tiene su lado positivo, en esta ocasión te has librado de oír las serenatas que tu amigo el gitano te brindaba. Por cierto, seguro que fuiste tú la que se llevó el último par de katiuskas... A mí me quedó mojarme los pies. jajajajaja. Creo que es un hecho histórico de la capital hispalense el que se hayan agotado las botas de agua o katiuskas.
Butterfly
ay, mariposilla sevillana anónima... ¿quién serás? Si te identificas te regalo mis katiuskas, jaja
Pero Madcap, tú has visto a Hinds/César??!! Es muy mi tipo, pero creo que el tuyo... lo dudo! Por si acaso te convierto de verdad, ahí va un link (www.youtube.com/watch?v=gJyalk5shi0) en el que aparece con Alan Rickman, otro "feo interesante" por el que dejaría a mi marido (si lo tuviera). POR SUPUESTO que te informaré de mis planes para Sevilla. Besos desde Palma.
Pensé que sabías quién era, jajajajajajaja. Aunque, ahora que lo pienso, claro, no tienes por qué saberlo, llevamos poco tiempo compartiendo el sendero mundovisivo. Bueno, te diré que estoy esperando a que me dejes ese magnífico libro de Feng-shui. Aunque ahora que lo pienso, me dijiste que era en inglés, y para que veas que no estaba de coña con no saber cómo era "What a night", puesto que sólo domino algo el francés, y el inglés muy muy poquito casi na... Bueno, tráelo, tiraré de traductor, como las buenas mundovisianas, jajajajajaja. Un placer leerte.
Butterfly.
Pd: jajajajaja, sí, sí, me río un poco. Bueno, te dejo, que me voy a la nieveeeeeeeeeee
Buuuuhhhh!!! Quiero otra entrada en el blog ya!!! El público es exigente!
A ver, Maca, que el público es exigente... pero paga poco, jajaja. Así que mientras tenga que ir a Mordorprisión pa llenar la nevera, apareceré por aquí de 2 en 2 semanas. Que no se impaciente el público y que no me abuchee a la primera de cambio que me entra angustia artística y existencial
Oye, que el buuuuuuhhh no era abucheo, era un susto!
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